Cristóbal Rojas (c.1857-1890) nació en Cúa, en los Valles del Tuy (Venezuela), y murió en Caracas el 8 de noviembre de 1890 a los 32 años. Fue uno de los pintores venezolanos más importantes del siglo XIX, con un estilo que abarcó desde el posromanticismo hasta el impresionismo, aunque su obra estuvo marcada principalmente por el realismo.
Su infancia transcurrió en medio de la Guerra Federal. A los 13 años falleció su padre y comenzó a trabajar en una fábrica de tabaco para sostener a su familia. En 1878, tras un terremoto que devastó la región, se trasladó a Caracas y estudió con el artista José Manuel Maucó en la Academia de Dibujo y Pintura.
Luego de participar en la Exposición del Centenario en 1883 con el lienzo Muerte de Girardot en Bárbula, el gobierno de Guzmán Blanco le otorga una beca para estudiar en Europa. Entre 1883 y 1888 estudió en la Academia Julian de París, bajo la tutela del reconocido maestro Jean-Paul Laurens, institución que seguía los lineamientos del realismo social. En París entabló una estrecha amistad con Emilio Boggio y visitaba con frecuencia el Louvre en busca de inspiración.
Minado por la tuberculosis y sin recursos —pues su pensión había sido suspendida en 1887 por orden de Antonio Guzmán Blanco— se vio obligado a regresar a Venezuela en 1890, trayendo consigo El Purgatorio y un retrato del presidente Juan Pablo Rojas Paúl. Falleció poco después de su regreso.
Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 27 de diciembre de 1958, y la actual Escuela de Artes Plásticas de Caracas lleva su nombre.
Aportes esenciales
1. Introducción del realismo social en Venezuela Rojas se diferenció de otros pintores de la época —más interesados en hechos históricos locales o retratos— al tratar temas como la miseria y la muerte, con un intenso dramatismo íntimamente relacionado con su historia personal.
2. Puente entre tradición y modernidad Como resumió la crítica Anna Gradowska: el joven que salió de las bases neoclásicas asimiló en pocos años la enseñanza de la Academia Julian y llegó a identificarse con las tendencias del arte oficial, para luego superar esa etapa y entrar, a través de su propia sensibilidad, en contacto intuitivo con las inquietudes modernas que apenas comenzaban a hacerse visibles.
3. Evolución hacia el impresionismo y el simbolismo A partir de 1889 Rojas abandonó la pintura de efectos dramáticos y abordó el paisaje y la figura observados del natural, con un colorido cada vez más próximo al de los impresionistas. Obras como Dante y Beatriz a orillas del Leteo (1889) muestran una influencia simbolista, con la huella de los nabis que su amigo Boggio le había hecho comprender.
4. Referente continental El escritor Mariano Picón Salas lo calificó como «la promesa del pintor más genial que hasta ese momento había nacido en Venezuela: quizás la figura señera de toda la plástica hispanoamericana en aquellos tiempos».
5. Obras capitales Entre sus cuadros más destacados figuran La miseria (1886), El plazo vencido (1887), La primera y última comunión (1888), El bautizo (1889) y El Purgatorio (1890), expuestos varios de ellos en el Salón de Artistas Franceses de París.
Referencias esenciales
- Gradowska, Anna. Cristóbal Rojas un siglo después y otros ensayos. Caracas: Galería de Arte Nacional (GAN), 1993. — Estudio crítico de referencia obligada.
- Boulton, Alfredo. Historia de la pintura en Venezuela, Tomo II. Caracas: Ernesto Armitano Editor, 1968.
- Calzadilla, Juan. Pintura venezolana de los siglos XIX y XX. Caracas: Litografía Tecnocolor, 1975.
- Picón Salas, Mariano. Las formas y las visiones. Caracas, 1985.
- Catálogo: Cristóbal Rojas un siglo después. Caracas: GAN, 1990. — Publicado con motivo del centenario de su muerte.
- Wikipedia / IAM Venezuela / Wikihistoria del Arte Venezolano — Para consulta documental en línea con bibliografía adicional.

